Es una empresa fundada en 2007, con origen en Porto Velho (RO), que consolidó su actuación en el procesamiento de proteína animal a lo largo de las regiones Norte y Centro-Oeste de Brasil, con presencia en estados como Rondônia, Acre, Mato Grosso, Amazonas y São Paulo. A lo largo de su trayectoria, la empresa estructuró su operación con foco en la industrialización de la producción ganadera regional, contribuyendo al flujo de la producción y a la generación de empleos directos e indirectos. En Acre, por ejemplo, la actividad de la empresa se inserta en una cadena productiva relevante para la economía local, con impacto directo en la ganadería y en la organización del sector agroindustrial.

La compañía también avanzó en la ampliación de mercados, con operaciones que alcanzan distintas regiones de Brasil y exportaciones destinadas a países de América Latina, Asia y África, evidenciando su inserción en cadenas productivas internacionales de proteína animal.

En los últimos años, la empresa ha buscado consolidar su estructura industrial y sanitaria, con destaque para procesos de certificación que permiten la comercialización a nivel nacional. Un ejemplo es la certificación de una unidad en Amazonas en el Sistema Brasileño de Inspección de Productos de Origen Animal (Sisbi-POA), que amplía la posibilidad de circulación de productos y refuerza la necesidad de adecuación a estándares regulatorios y sanitarios más rigurosos.

Paralelamente a la actividad frigorífica, la actuación de la empresa se inserta en el contexto más amplio del reciclaje animal, sector directamente vinculado al aprovechamiento de subproductos del sacrificio. En Brasil, esta actividad es estructurante para la cadena de proteína, ya que gran parte de los residuos generados en los frigoríficos se reaprovecha en forma de insumos industriales, como harinas para nutrición animal y grasas utilizadas en la producción de biodiésel, jabones y otros productos.

Este segmento tiene relevancia económica y ambiental, al reducir pasivos ambientales y transformar residuos en materias primas con valor agregado. La lógica industrial del reciclaje animal también está asociada a la propia sostenibilidad de la actividad frigorífica, ya que evita la disposición inadecuada de materiales orgánicos y contribuye a la eficiencia productiva del sector.

En este contexto, el ingreso de Frisacre / Nosso Frigorífico en ABRA – Asociación Brasileña de Reciclaje Animal – representa la inserción de la empresa en un entorno institucional orientado a la organización y desarrollo de este segmento. La participación en la entidad está relacionada con la necesidad de alinearse con directrices técnicas, regulatorias y ambientales del sector, así como con el seguimiento de agendas estructurantes que impactan directamente la cadena de aprovechamiento de subproductos de origen animal.

Así, la trayectoria de la empresa evidencia no solo su actuación en la producción de alimentos, sino también su conexión con la cadena ampliada del reciclaje animal, que integra aspectos productivos, sanitarios, ambientales y regulatorios, fundamentales para el funcionamiento y la sostenibilidad del sector.